Caía el sol tras los afilados picos de Montserrat. Sólo en casa, como de costumbre, mi cuerpo bailaba al son del funk setentero con el que me suelo recompensar despúes de una jornada laboral. Unas Anchoas de mi tierra cántabra, un albariño y a mover el esqueleto con imágenes del visualizador del itunes proyectándose en mi pared de 110 pulgadas. No piso el gimnasio.
Mientras mi cabeza iba y venía y los brazos se estiraban y contraían, respiré hondo, casi sin quererlo, y la sensación de bienestar me recorrió de la cabeza a los pies. ¿Cómo puedo hacer para tener más momentos de éstos? ¿Cómo se lo montan aquellos que cuentan que están más rato ardiendo de placer que muriendo de rutina? ¿Será que está reservado a unos pocos solamente el disfrutar sin muchos lamentos? Algo tenía que hacer…
Chicu, viajar siempre te ha gustado, aunque parezca un cliché, pero siempre me había sabido a poco esos 4 o 7 o 15 días que uno se regala para continuar la faena que nos lleva el pan a la mesa. Tendría que ser algo más largo: ¡un mes!…, bueno qué menos que tres, mmm, viajar, lo que se dice viajar, se dice que al menos seis meses para desconectar y sumergirte en la cultura de aquel país que vas. La pregunta ahora era, ¿qué cultura? El mundo es grande, mucho más grande para que en seis meses un primate lo recorra sin más.
Vayamos por partes Arturo, ¿qué lugar sería el ideal? El sudeste asiático siempre fue un deseo latente, pero ¡coño! de Abril a Noviembre son los monzones. Si tengo toda la vida para ir allí, no lo haré cuando llueva. Santander en Noviembre a nadie se lo recomiendo jamás.
Veámos, veámos… no te vayas tan lejos Arturito que algo cerca bonito seguro que habrá. ¿Y qué tal el Mediterráneo? Coche, una bici, campings… y cuando me canse, hotel y spa. Me va agradando la idea, esa cuna de tantas culturas algo tendrá. Voy a coger un mapa: España, Francia, Italia, Croacia, Montenegro, Albania (esa me la salto), Grecia…. y ¡venga va! Estambul pa finiquitar. Esto toma forma, pero ¿que he de hacer para poder realizar este viaje? Espérate que cambio la música, un poco de Max Richter para poder pensar y planificar. ¡Qué figura el Richter! Las cuatro estaciones como si estuvieras en una rave.
He de dejar el trábajo, obvio pero no sencillo. Por dinero no me he de preocupar. No soy rico ni heredé haciendas. Pero para esto tengo, seguro que da. No tengo hipoteca, ni mujer ni hijos. Sólo amigos, que no es poco. Las únicas facturas que me llegan tienen que ver con el teléfono, el coche y el alquiler.
Total, dar los 15 días laborables en el trabajo y mientras pasan, ir pensando en qué he de arreglar para viajar tranquilo en caso de que algo vaya mal. Bueno, mejor esperar un poco y planear esto bien.
Seguro médico llamado «asistencia en viaje» que me cubra hospitalización, repatriación en caso de tragedia, seguro dental por si me rompen un diente jugando al basket con mi amigo Drazen en Split. Check.
Nevera portátil. No quiero tirar el dinero para desayunar un café y croissant en cualquier bar por el precio de una quiche y zumo en una boulangerie. Comeré ostras y manjares ¡sí! pero ocasionalmente. Ahora bien, esas veces si quiero comerme 24 ostras, las pido, me deleito y ni un ápice de sentimiento de culpa por gastar. Me dejaré la pasta en lo que me gusta y no gastar en lo que la sociedad manda comprar. He visto este tipo de neveras a algún amigo, sólo es cuestión de buscar. Check.
Coche en condiciones. Tengo un Nissan Almera con cadena (no correa) de distribución con lo que de la correa me olvido. Le cambio los 4 neumáticos, revisión general, ITV antes de salir y a funcionar. Tiene toma de corriente a parte del proporcionado por el encendedor con lo que podré conectar iphone, laptop y nevera que deberá tener enchufe para coche y normal. Un lavaíto integral, que ya va siendo hora, no estará de más. Check.
Ordenador portátil, laptop. Como hice hace años con el proyector (de 2000 dólares se me quedó en 800), lo compraré reacondicionado. Con él escribiré el blog, veré las 120 pelis que están sin ver por falta de tiempo mientras en el trabajo hacía IOPs. Y aprovecharé la ocasión para reconectarme al facebook que hace 4-5 años que lo abrí y después de 1 mes utilizándolo salí de allí como conejo asustado. Espero que ahora sirva para lo que creo que es, conectar con gente de toda mi vida y compartir con ellos el viaje de mi vida, este viaje. Check.
Bicicleta. Como no llevaré remolque ni nada, necesito una pequeñita y plegable que lleve mi 1,95m sin parecer estúpido. Ha de caber en el asiento de atrás donde van los pies. Amazon, ¡ayúdame!
Carnet de conducir por Europa. Hmmm, despues de mirar en la DGT, parece que sólo necesito un trámite administrativo y 10€. Se llama «carnet internacional». Check.
DNI, pasaporte. Lo tengo todo en orden, me caducan en el dos mil veintialgo. Check.
Equipaje. Intenta ser minimalista Arturito. Siempre podrás comprar algo que necesites en los países mediterráneos. No vas a Zambia. Check.
¡Ah si! Unos escarpines del 50 (Amazon te quiero), que las playas mediterráneas tiene picos y púas por todos los sitios. Check.
Mudanza. Me gusta la casa donde vivo. Vista a la escarpada, caliza y bellímisa Montserrat, buenos vecinos, zona multi-kulti. Hablaré con el casero para ver que solución podemos encontrar. He sido buen pagador durante estos casi seis años (joder, no tengo abuela, jajaja). Son buena gente y comprensiva, creo que podremos llegar a un acuerdo win-win. Se lo comentaré. En caso negativo, tocará mudanza o llevar trastos a casa de mi queridísima hermana y su familia, que a la vez es la mía más cercana. En última instancia, si no es posible, alquilaré unos de esos trasteros baratos en las afueras de Terrassa o por ahí. Check.
Bueno, de momento no está mal. Chicu vete a descansar. Lo siguiente será hacer un presupuesto realista, se que las ostras en la costa azul no salen a precio de pan, o ¿sí?. Y contratar un dominio para hacer un blog … Zzzzz